La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), revisará, a puerta cerrada, el tratado de 1988 conocido como las Regulaciones Internacionales de Telecomunicaciones, que según documentos filtrados, dichas regulaciones podrían ser ampliadas para cubrir también a Internet.
Las posibles regulaciones de Internet han provocado la preocupación de varios críticos, que temen que a través de estas reglas se intentará justificar medidas represivas contra los usuarios en la red, como filtrar o censurar contenidos.
Por otro lado, quienes apoyan los cambios esperan que ayuden a “internacionalizar Internet”, al “mejorar el acceso online y la conectividad para todos”, señaló el secretario general de la UIT, Hamadoun I. Touré.
Por otro lado, algunos buscan también crear un contrapeso a la Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN), basada en Estados Unidos y que actualmente gestiona la entrega de dominios y el “backbone” de internet.
Entre el 3 y el 14 de diciembre, la UIT actualizará sus normativas, que regulan la manera en que las redes nacionales e internacionales deben operar. Las normas no son obligatorias a menos que los países firmen el acuerdo, y las naciones pueden aceptar el trato con reparos, así que la idea general es crear un consenso amplio entre los países.
Uno de los principales problemas de la reunión, y quizás la que provoca tantas suspicacias a quienes observan desde afuera, es que no se conoce exactamente qué es lo que se debatirá. Las discusiones son a puerta cerrada, y sólo se entregan algunas pequeñas notificaciones oficiales.
Algunas de las propuestas enviadas por los países buscan apropiarse de algunas capacidades que actualmente tiene la Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN) , que funciona bajo el control de Estados Unidos, como gestionar el sistema de nombres de dominio.
Otras propuestas incluyen la idea de cobrar un “impuesto por Internet”, idea propuesta por la Asociación de Operadores de Redes de Telecomunicaciones de Europa (ETNO), que sugiere que las empresas que operan en Internet deberían negociar acuerdos con las operadoras por enviar tráfico a otros países y utilizar su red. Similar a la idea de Telefónica de cobrarle a Google por usar sus redes.
Si se aplicara algo como esto, empresas que hoy ofrecen sus servicios gratuitos en todo el mundo, tendrían que pagar para llegar a otros países. Eso a su vez provocaría que algunas empresas pequeñas sin dinero se abstuvieran de ofrecer sus servicios en países menos relevantes para su negocio. Por otro lado, iría en contra de todos los esfuerzos de neutralidad en la red.
Manuel Castells, sociólogo y profesor universitario, catedrático de Sociología y Urbanismo en la Universidad de Berkeley (California), director del Internet Interdisciplinary Institute en la Universidad Abierta de Cataluña,en diversas entrevistas ha asegurado que "puede haber vigilancia, pero no control sobre Internet"
Advierte que “hay gobiernos odian Internet fundamentalmente porque es un desafío básico a lo que siempre fue el fundamento de su poder: el control de la información de la comunicación”.
Fuente:
http://www.telesurtv.net/articulos/2012/12/02/onu-debate-este-lunes-futuro-de-internet-2148.html